Testimonios de la 13º Audiencia

Roberto Arceliano Carrizo (Testigo de la defensa de los imputados)

Ante las preguntas del dr. Civit, defensor de los imputados, respondió que:

Era policía, que ingresó como suboficial en diciembre de 1963.

Formaba parte de un grupo especial que se dedicaba a la acción cívica para sacar los niños de la calle, Cuerpo de exploradores, que primero estuvo a cargo de Oscar Pérez y luego quedó él al frente del Cuerpo.

Había una comisión de padres policías, los hijos de policías eran de mucha ayuda.

Sí recuerda a al crío. Pacheco Talquenca pero no lo ubica en esa fecha.

Baez Colte  prestaba colaboración con Pérez. Tenía un hijo en el cuerpo de exploradores.

De acuerdo a las expectativas se lograron frutos, se  interactuaba con chicos de Don Bosco y de Cuadro Nacional. Muchos siguieron la carrera policial.

Los chicos tenían uniformes para diferenciarse de los otros exploradores.

El testigo y Pérez desfilaban uniformados con los chicos, el 25 de mayo  y el 9 de julio. Sus hijos también participaban.

Ante las preguntas de la Querella, respondió que:

El Cuerpo de exploradores funcionaba en el playón de Infantería. La idea era darles felicidad, que no estuvieran en la calle.

Les enseñaban a amar  la patria y el respeto a las personas. Tenían un sacerdote,  el padre Crecitelli. Los chicos jugaban al fútbol, hacían actividades físicas y campamentos de supervivencia en la Villa 25 de mayo. Preparaban a los que querían seguir de policía.

Ante las preguntas del dr. Civit, defensor de los imputados, respondió que:

Conocía a Trentini, trabajaba en logística de la policía. O sea apoyo a seguridad, mantener los móviles y los uniformes. Tenía distintos destinos.

Cuando egresó en el 72, perteneció   a la UR2 en la calle Bombal y después en Masa, su destino fue operaciones. Era cabo, recibía órdenes del superior inmediato Subinspector Videla. Más jerarquía tenía el principal Gutiérrez. El superior que se contactaba era el comisario mayor Baez Colte.

El trabajo que hacía con Gutiérrez, era administrativo no era operativo. Recibía las órdenes. Pasaba las órdenes de los operativos, por esténcil.

El fiscal dice que es peligroso que el testigo continúe la declaración porque puede autoincriminarse. La presidenta del Tribunal le explica que no declare contra él mismo y fiscalía insiste en el derecho del testigo a no contestar porque puede incriminarse si se refiere a hechos propios. La defensa argumenta que ya no preguntará por hechos propios, que lo hará solo por los hechos de Gutiérrez.

Ante las preguntas del dr. Civit, defensor de los imputados, respondió que:

Orlando Gutiérrez no tenía  mando de tropas que actuaran afuera.

La oficina estaba lejos de los superiores, no conocía a Ruíz Sope. Gutiérrez trabajaba en el área de operaciones. No tuvo contacto nunca con los superiores.

En  operaciones se disponía servicios para los partidos de fútbol, carrera de bicicletas etc.

Se hacían de forma escrita. No se recibían órdenes del Ejército.

Pérez y Gutiérrez iban en la mañana con uniforme.

No le consta que Orlando Gutiérrez detuviera a personas y no sabe si tenía tropas a cargo.

En las comisarías se hacían los sumarios, ellos lo recibían y Báez Colte decía lo que había que hacer. Ellos eran administrativos.

Baez Colte le daba órdenes  a Gutiérrez que no tenía la posibilidad de abstenerse de cumplirlas y Gutiérrez le daba órdenes  a él que las escribía.

No recibía órdenes de los militares ni nunca los vio.

El abogado Carlos Masini trabajaba con Egea en esa época. Pero no sabe qué hacían.

Ante las preguntas del Fiscal , respondió que:

En el caso de disponer la jefatura la participación de Gutiérrez en un operativo, él lo hacía.

Físicamente la jefatura  y operaciones estaban en el mismo edificio, lejos, a 10 pasos.

La guardia estaba en el costado oeste, había personal superior. No pasábamos por jefatura, habían puesto hasta un semáforo en el hall central para que no pasáramos. El semáforo siempre estaba en rojo.

No sabe si Gutiérrez pasaba pero Báez Colte llegaba,  decía “dame un rubio”. y pasaba derecho. El semáforo lo pusieron antes del 78.

Abel Olivares Fernández (testigo de la Defensa de los imputados)

Ante la pregunta de la dra. Durante, defensora de los imputados, respondió que:

  • Es policía jubilado. En 1976 era agente en Comunicaciones con los cabos Espina, Barros, Marín, Alvarado, Apauliani y Megeto que también era agente. El Jefe era Juan Carlos Becerra.
  • Entraron en 1975. Los dos o tres primeros años mientras hacían el curso de radio operador y telegrafía, mantenían y limpiaban  el edificio en Deoclesio García y Maza, en la esquina de la 8ª . tambían hacían trabajos de albañilería porque construyeron el edificio de Comunicaciones sobre Maza, antes de Patricias Mendocinas, por orden del jefe Becerra. Apauliani hizo el curso de oficial.
  • No cumplían funciones en Infantería, eran todos administrativos.
  • Trabajó con Meggeto en 1976. Él estaba en Comunicaciones o en la 8°. No recuerda.
  • Tenían un libro de novedades donde se asentaba lo que hacían.
  • No recuerda si se perdió algún libro. Lo manejaba dragoneante Alvarado, en la parte de administración en otra oficina.
  • No fueron convocados a hacer otra tarea en Infantería. Eran radio operadores. Antes eran ordenanzas. Teníamos que hacer un juramento y hacer el curso para ser radio operadores.

Ante la pregunta de Fiscal, respondió:  

  • Como radio operadores manejaban los equipos de UBH y Estábamos comunicados con los distritos. Recibíamos comunicación de los móviles y se la comunicaban a la superioridad.
  • No recibieron comunicación de detención de personas, que hayan sido puestas a disposición del Comando, porque eso no se hacía por el BHF. Iba el móvil y hacía los operativos. Hacían los hechos comunes, por robo. No recuerda de hechos que fueran puestos a disposición del Comando del Ejército. Tenían la frecuencia de la policía, no podíamos escuchar lo del Ejército. Todo lo que decían los móviles lo dejaban asentado en los libros.

Ante la pregunta de la dra. Duranti, defensora de los imputados, respondió que:

  • No podían escuchar la frecuencia del Ejército. Eran equipos de bandas fijas o canaleteros. Tenían 4 canales de la policía, sólo entraban los móviles de la policía. No podían corrernos a otra frecuencia.

Ante las preguntas de Fiscalía y la Querella , respondió que:  

  • No sabía de la existencia de otro tipo de comunicaciones que no se informaban de la manera policial.
  • No había radios paralelas.
  • No comunicaban quién estaba a cargo de cada operativo.
  • Hugo Ramón Trentini trabajaba en logística, mantenimiento de los móviles, del combustible.
  • Los informes que confeccionaban se abrían, se colocaba la fecha, el personal de turno en comunicaciones y luego todas las novedades, se hacía elevación al superior inmediato, personal de turno y de comunicaciones. El que escribía el libro, BHF, era el encargado de turno, radio operador,  era el que escribía.

Estela Maris Rodríguez. (Por la detención y posterior desaparición de Raúl Walter Reta)

La testigo relató: “Con Raúl estábamos saliendo hacía unos meses. Él estaba haciendo  la conscripción, primero en Campo de los Andes, después en Monte Caseros, Corrientes;en ese momento estaba de licencia. El 31 de mayo de 1977, habíamos salido a tomar un café y a dar una vuelta por el centro, era la medianoche, salimos a la ruta 188. Desviamos por una calle de tierra y en ese momento escuchamos un ruido, rompieron los vidrios del vehículo. Me agarraron de los cabellos, me tiraron al piso, me ataron de pies y manos y 2 o 3 personas se lo llevaron. No pude ver si eran policías o militares. Solo dijeron: ‘Quedate quieto’ y se lo llevaron. Nunca más lo volví a ver. Cuando se lo llevaron, yo no sabía si alguien se había quedado; como pude me desaté y fui a pedir auxilio a una casa. Avisé a la familia Reta y a mi  familia. Su papá y el mío, fueron a la policía  e hicieron la denuncia.”

En los días previos, Raúl le comentó que cuando fue a un casamiento a San Rafael, vio que un auto había sacado un arma, cuando estaban cargando nafta. Él no le dio importancia, lo comentó hasta delante de su suegra.

Agregó: “Walter no tenía militancia política, hablábamos de lo que él soñaba; un país más justo, con justicia social. Nos reuníamos para charlar y escuchar música que luego fue prohibida. Él estudiaba periodismo en Mendoza donde vivía con Carlos Ferraro. No recuerdo a otros compañeros. Raúl le contó que una vez, le habían allanado el departamento y habían revisado los libros.”

No sabe por qué lo detuvieron y menos por qué está desaparecido. Supone porque era una persona con inquietudes, que tenía principios y le molestaría a los militares.

Nunca fue citada a declarar por este hecho.

Walter Alfredo Ríos (Hijo de Ricardo Ríos, desaparecido)

 Relató: “Lo detuvieron el 24 de marzo del 1976, yo tenía 6 años. Llegaron por los techos, recuerdo los pasos. Vivía con Mariel, Silvia, mi madre y mi padre que era pintor de obras. Esa vez estuvo 24 horas detenido. El 30 de junio, llegaron nuevamente, golpearon la ventana, lo agarraron y lo encapucharon. Todavía recuerdo los gritos y los golpes; no lo vimos más. Los vecinos nos contaron que si se asomaban, les decían que estuvieran adentro. A la mañana siguiente vino la policía a tomar huellas, yo estaba jugando en la vereda y encontré en la acequia, una zapatilla de mi papá. Los policías volvieron 2 o 3 veces, nos rompían lo poco que teníamos, nos tiraban todo. Recuerdo que los 3 estábamos agarrados de las piernas de mi madre, que por eso no se la llevaron y  le dijeron: ‘Te dejamos por estos pendejos de mierda’. Quedamos solos, ningún vecino podía acercarse.

Dijo que los que se llevaron a su padre eran militares, no sabe sus nombres. Solo recuerda imágenes, que usaban borceguíes.

Agregó: “Los mayores hablaban del tema, pero era tabú. Con mis hermanas casi no lo hablábamos. Sé que mi padre integraba la JP y militaba con Berón,  Fegu Suarez y Luis Sabéz.”

La vida después de la desaparición de su padre fue muy dura, ver un militar le daba  fobia. Si iba en colectivo y subía un policía, él se bajaba. Se decía a sí mismo ‘Walter controlate’. Su madre tuvo que salir a trabajar, les dejaba la comida, comían solos y llevaba a sus hermanas a la escuela. Recordó con tristeza: “El primer día de jardín de mi hermanita la llevé yo. Al principio vivimos en la casa de mi abuela, luego nos arreglamos solos; salimos adelante”.En el 2002 se fue del país.

Cree que su padre desapareció por diferencias ideológicas, por ser distinto. No recordó que en  su casa hubiera habido algo prohibido.

Su madre buscó a su padre por todas las comisarías. De grande,  hizo  la denuncia por desaparición forzada. Esta es la primera vez que declara.

Con respecto a Luis Sabés, manifestó: “Sabés era entregador porque cuando estábamos pintando una obra con Gamboa, nos veía y se iba rápido”.

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